Por: Deici Zapata
A tres meses de la muerte de Debanhi Escobar, la FGJNL se ha mostrado ineficiente en la investigación de este caso, ya que a la fecha no se sabe la causa de la muerte y mucho menos los responsables. Los feminicidios, desapariciones y violaciones están presentes en varios ámbitos de nuestra vida, desde la casa, calle, escuela, transporte, etc., las mujeres estamos propensas a sufrirlo, sin importar la edad o nivel socioeconómico.
Lamentablemente en nuestro País la denuncia de los delitos no garantiza que se investiguen de forma adecuada y sobre todo se haga justicia a las víctimas. Hay bastante negligencia y corrupción al momento de aplicar las leyes, lo cual hace que la justicia en el país sea pésima y poco confiable. En Zacatecas, de acuerdo con los datos del informe de incidencia delictiva elaborado por la asociación civil Causa en Común, en el primer bimestre de 2022, los feminicidios se incrementaron 300% respecto al mismo periodo de 2021 y esto es alarmante, ya que las cifras reflejan una tendencia al alza. A pesar de ello, no se han implementado medidas integrales para combatir los feminicidios; por el contrario, la omisión generalizada por parte de las autoridades estatales hace pensar que lejos de enfrentar y combatir sus causas, este tipo de sucesos pasan desapercibidos.
Solo cuando una noticia toma notoriedad nacional o internacional, como el caso de Debanhi, es cuándo las autoridades muestran más compromiso y actúan de forma más meticulosa. Hasta el gobierno federal se involucra en el tema, y, considero, esto desalienta a la ciudadanía al momento de realizar una denuncia, ya que de no tornarse mediática, la investigación para dar con los responsables puede tomar años o lo que es peor, que a falta de suficientes pruebas cierren y archiven la carpeta de investigación, quedando el crimen impune.
En nuestro país la gravedad de la impunidad supera el 95%, solo un 2% de los casos termina en sentencia y tan solo una de cada 10 víctimas se atreve a denunciar a su agresor por la poca confianza que se tiene a las autoridades. Pese a todo esto, ¿Qué se necesita hacer para erradicar la impunidad? El aplicar la ley no es suficiente, se necesita una fiscalía general verdaderamente autónoma, capaz de investigar de manera eficiente e independiente los delitos denunciados por los ciudadanos. La fiscalía debe contar con amplio personal capacitado y presupuesto suficiente, así como áreas especializadas en la investigación de feminicidios; esto sería evidencia de un mejor sistema de procuración e impartición de justicia, con legalidad y reduciendo los riesgos de corrupción.
Es difícil más no imposible bajar el índice de impunidad, aún falta mucho por hacer, y cómo ciudadanos es nuestra responsabilidad, el exigir la impartición de justicia en condiciones de igualdad.