El origen de la desigualdad entre las mujeres y hombres tuvo lugar durante el periodo neolítico, abarca aproximadamente desde 10 mil a 3 mil a.C.

                           Hasta la fecha existe una desigualdad notoria en miles de familias mexicanas donde predomina el machismo como una costumbre que se ha inculcado de generación en generación donde el papel del hombre es proveer el recurso económico para el sustento familiar y tener más oportunidades de crecimiento laboral, social, etc. Por otro lado, la mujer tiene que atender las necesidades de la familia como el aseo de la casa, lavar ropa, hacer la comida y cuidar a los niños dejando a un lado su crecimiento personal.

 

                          Fue hasta el 14 de noviembre de 1974 cuando la Cámara de Diputados aprobó la reforma al artículo 4° constitucional que establece que el varón y la mujer son iguales ante la ley, con esto la mujer adquirió la igualdad de derechos y obligaciones frente al hombre.

 

                         Gracias a esta aprobación y a los años atrás luchando por la igualdad se ha logrado que las mujeres tengan voz y voto en muchas situaciones en las que antes no se les tomaba en cuanta e igual manera al hombre al involucrarse más con la familia y apoyar en el hogar cada día se ve más normal y poco a poco se está borrando el machismo de la sociedad.

 

                            Las mujeres como los hombres han demostrado tener las mismas capacidades para realizar las mismas actividades y es bueno ver cada día más en el área laboral más mujeres involucradas viendo una equidad de género, mientras que en el aspecto familiar cada día son más las mujeres que hacen el papel de madre / padre a la vez ya sea por falta de apoyo del padre o por decisión propia reclamando sus derechos como un modelo más de familia dejando a un lado el modelo tradicional , cosa que hace 50 años se veía mal.

 

                            Muchas mujeres involucradas en la política han dado iniciativas para el apoyo a madres solteras ya que pueden ser un grupo vulnerable, proponiendo un modelo de política social sustentado en los derechos humanos.

 

                            Volviendo a la igualdad de género que no solo es un problema en México sino a nivel mundial existen principios esenciales de la carta de las naciones unidas, aprobaba en 1945 por los dirigentes del mundo.

 

 

                                   CONCLUSION. Entonces la incertidumbre y duda que me genera en todo esto ¿Por qué como hombre ya sea hijo, hermano o padre de familia no dividimos y nos involucramos cada día más en los quehaceres domésticos? ¿O en el área laboral por que no involucrar o apoyar más a las mujeres que día a día al igual que nosotros hacen su mayor esfuerzo para ser un modelo a seguir para sus hijos inculcando la igualdad desde pequeños?  La respuesta es simple o tal vez compleja, pero debería de predominar el apoyo a la esposa y/o concubina, a los hijos, no solo como hombre el apoyo de proveer, así que en cierto caso entiéndase que la esposa y/o concubina o por el simplemente hecho de ser mujer hija, se le dé automáticamente el rol de los quehaceres del hogar. También el hombre puede hacerlo ¡ya apoyar!; hay que romper con el estigmatismo y rol de que solo el hombre realiza actividades comunes de la mujer, hay que ejercer realmente el rol de paternidad hay que ser más inclusivos, ya apoyar en los deberes cotidianos que cumplen las mujeres dedicadas al hogar, para así  tratar de eliminar el machismo y aplicar la igualdad de género; reciban un cálido abrazo y mi admiración a las mujeres que realizan la labor de padre y/o madre a la vez y a las que luchan día a día por tener los mismos derechos.