EL AÑO QUE SE VA

Este articulo será el último del año 2022, y quisiera desearle a todos los que lo lean que disfruten al lado de su familia y seres queridos cada momento, que sean “felices” sea la connotación que así consideren sea, sin embargo, este año se va, con un olor agrio, con un sabor amargo y una preocupación desmedida en la comunidad, en un ambiente de excesiva violencia, así como un altísimo grado de inseguridad.

Estamos hablando de lo que nos tocó ver, vivir y sentir a lo largo de este doloroso año 2022, en donde en muchas casas hubo sillas vacías, un sinfín de lágrimas derramadas, hijos sin padres, padres sin hijos, pero sobre todo desesperación, angustia, zozobra, pánico, incertidumbre en cada paso que damos.

No bastante fue la pandemia que vivimos y que en el futuro se recordara como la peor catástrofe de nuestros tiempos, sin embargo, la violencia que sentimos ya en sí es una desgracia, desde nuestro ámbito, nuestro espacio limítrofe Zacatecas, nuestro pueblo tranquilo, apacible, de gente buena, donde “nada pasaba”

Ya no es así, Zacatecas ha sido el centro de atención a nivel nacional y mundial, no como la bella ciudad arquitectónica y cultural que tenemos,  que se ha ganado, no solo porque fue designada “Patrimonio Histórico de la Humanidad” o porque tengamos el emblemático Cerro de la Bufa con su historia y legado de batallas, la Mina del Edén, o por tener de los mejores museos, y sus grandes artistas,  como Ramón López Velarde, Manuel M. Ponce, Genaro Codina, Rafael y Pedro Coronel, Manuel Felguerez, Amparo Dávila, Dolores Castro, en fin puedo omitir algunos más, sin intención.

Lo que es importante resaltar es la situación real de inseguridad y violencia que se vive en el Estado, en los municipios ya no se salva alguno, de mencionarlos, Jerez el bello pueblo mágico, Monte Escobedo con sus preciosos paisajes, Guadalupe ni se diga, su excesivo crecimiento, y el sobre poblamiento que se ha salido de control, la capital Zacatecas y sus colonias periféricas, prácticamente ya casi en cualquier calle, incluso en la Bicentenario donde pasan miles de gentes han sido noticia todos los días, siendo honesta, no es algo para ser digno de resaltar, pero es REAL.

Es que no hay que esconder los datos ni los muertos, eso es evidente, lo que duele ver es la apatía, el desdén, de quien conduce la seguridad y estabilidad en el Estado, acaso no saben quiénes son, donde están, que hace la Guardia Nacional en el territorio, en las carreteras principalmente con las que ya saben que son inseguras, que tiene poca vigilancia que son blanco de asaltos y ataques a la comunidad. Nadie se siente seguro, aun cuando queremos ayudar a que la economía crezca, a traer inversión a que los familiares radicados en USA vengan a traer recursos, se lastima su patrimonio.

Ante este panorama exigimos, a quienes deben dar respuesta a quienes le toca prevenir, erradicar o combatir con todos los recursos que tienen a su alcance y que les damos como ciudadanos con nuestros impuestos, con nuestro trabajo con nuestra aportación como padres, maestros, choferes, albañiles, amas de casa, vendedores etc. Entonces…

            ¿Qué hacemos ahora?

            ¿Qué hacemos como ciudadanos?

            ¿Qué hacemos como padres?

            ¿Qué hacemos como maestros?

             ¿Qué hacemos como vecinos?

Son preguntas que difícilmente podemos contestarlas, porque cada uno de nosotros tenemos la respuesta, que haces desde el lugar que estés, si eres autoridad tienes una doble obligación.

Sin embargo, ya no las pedimos a la autoridad, porque la respuesta la sabemos, no la vemos, pareciera que no nos escuchan, que no ven, por eso mis preguntas quedan hacia el ciudadano, hacia los que estamos del otro lado, a quienes, si formamos la sociedad útil, económicamente activa y productiva, a quienes podemos dar mucho más de lo que esperan de nosotros, a ver por los demás, por los que tienen menos que nosotros, menos salud, menos recursos para sobrevivir, menos educación.

Mi propuesta es a la PREVENCION del delito, a la cultura de la NO VIOLENCIA, desde nuestra casa, nuestra familia, nuestros animales, nuestro medio, para así formar y FORTALECER LOS VALORES, el RESPETO, la ALEGRIA, SOLIDARIDAD, EMPATIA y SINERGIA como comunidad.

           

                        SOMOS MAS QUIENES QUEREMOS PAZ ¡¡¡¡¡¡
                       

                        MERECEMOS PAZ Y VIDA DIGNA ¡¡¡¡¡¡¡

ZAMORA Ramirez, Yolanda. Abogada y docente Universitaria. Ciudadana en busca de paz y libertad.

Zacatecas, Zac diciembre 2022